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Comunicación ética
Caja Madrid tiene como uno de sus objetivos conseguir la máxima calidad y claridad en las comunicaciones entregadas. Para ello cuenta con el servicio de correspondencia integrada, donde en un único documento se recogen de forma detallada los movimientos y posiciones patrimoniales de todos los productos contratados por el cliente; y con el servicio de correspondencia por Internet, el cual permite reorientar el servicio hacia el cliente personalizando los envíos de comunicaciones.
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Simbiosis
Luis Moratilla Contreras
Área de Control Riesgo y Posición
Todas las comunicaciones escritas cumplen con la normativa L.O.P.D, que garantiza la confidencialidad de la información. Además, en el año 2007 Caja Madrid ha puesto en aplicación la Directiva de la Unión Europea en materia de Mercados de instrumentos financieros (MiFID). Esta Directiva obliga a que la prestación de servicios de inversión se realice siempre en un marco de elevada protección al inversor, lo que implica, en lo tocante a la información a clientes, que ésta deberá ser imparcial, clara y no engañosa, para que el cliente comprenda la naturaleza y riesgos del servicio o producto, así como los gastos que conlleva. En este aspecto se regulan las comunicaciones publicitarias; la información pre-contractual; los contratos; y la información post-contractual (contenidos y periodicidad de extractos y confirmaciones de órdenes).
Por otro lado, Caja Madrid en su compromiso de comunicación ética, es miembro desde 1999 de la asociación Autocontrol y en la actualidad participa activamente formando parte también de su junta directiva. Autocontrol es una asociación creada entre anunciantes, agencias de publicidad y medios de comunicación cuyo objetivo es, entre otros, velar por los derechos de los consumidores y usuarios y por la lealtad en la competencia. La mera pertenencia de Caja Madrid a Autocontrol certifica la ausencia de controversias o amonestaciones sin resolver, ya que la asociación no admite mantener a miembros que no asuman la autorregulación impuesta.
Según la normativa de Banco de España a este respecto, todas las piezas publicitarias que así lo requieren tienen en su impresión el número de registro (RBE) que certifica que han sido visadas y aprobadas por dicho organismo. Del mismo modo, todas las campañas de fondos de Caja Madrid pasan por la supervisión y aprobación previa de los analistas de producto de la CNMV.